Maxi Meza, uno de los del container: “Tenemos un grupo de WhatsApp con los chicos de Cantilo”
Tras las declaraciones de Alexander Woiski, Maximiliano Meza se sumó a la lista de futbolistas marginados que rompieron el silencio y apuntó contra la dirigencia al recordar sus días en el predio de Cantilo. El volante de 33 años, actualmente en Independiente, repasó en diálogo con el programa Líbero (TyC Sports) cómo se enteró de su exclusión del plantel profesional a mediados de 2026 y detalló las condiciones en las que debieron entrenarse.
El correntino reveló que tenía planeado realizar la pretemporada en Alicante, España, hasta que un llamado sobre la hora trastocó sus planes: “Hasta último momento iba a ir, pero como iban a traer refuerzos, iba a correr de atrás. Mi representante se comunicó con ellos y les dijo que yo estaba dispuesto a competir por un lugar. A todo jugador le eleva el nivel tener competencia, pero justo ese domingo previo nos llaman y nos avisan que íbamos a entrenar en Cantilo”.
Meza consideró que la medida adoptada por el club fue un “error” y que no merecía ser apartado de esa manera, reconociendo al mismo tiempo que las reiteradas lesiones —que lo marginaron de las canchas en 50 oportunidades y sumaron 348 días de ausencia desde su llegada en agosto de 2024— marcaron su ciclo en la institución.
“Si nos comunicaban que no nos iban a tener en cuenta, pero que podíamos hacer la pretemporada, íbamos a estar dispuestos a entrenar y a ayudar a nuestros compañeros. Y también poder despedirnos. Yo lo que quería después de una lesión era jugar, y hacer una pretemporada. Sabía que ahí no estaban dadas las condiciones”, expresó quien finalmente logró desvincularse mediante una rescisión de contrato cuando su vínculo vencía a fin de año, tras acumular 48 partidos, 8 goles y 4 asistencias con el “Manto Sagrado”.
El rol de Ponzio y la verdad sobre el container
Al repasar la cotidianeidad en el predio anexo, el mediocampista surgido en Gimnasia destacó la actitud de Leonardo Ponzio, actual técnico del plantel profesional, quien se acercaba habitualmente a charlar con los futbolistas apartados.
Consultado sobre el recordado episodio del container, Meza aclaró que se trató de una solución improvisada ante las precarias condiciones iniciales: “El primer día había una carpa, justo en invierno. Habían dos o tres bicicletas y la gente de Cantilo se ofreció a darnos el container. El mismo utilero habló y nos consiguió ese lugar. Después nos consiguieron uno más equipado, con ducha, una mesa y lugar para cambiarnos”.
Por último, se refirió al impacto anímico que sufrieron sus compañeros en aquella situación: “Para algunos chicos fue más difícil, no se querían ir porque no fue decisión de ellos ser separados del plantel. Por rendimiento uno lo acepta, pero no en esas condiciones. Eso fue lo difícil. Tenemos un grupo de WhatsApp, estábamos siempre en contacto y nos alegrábamos cada vez que uno conseguía club y podía negociar”.
